lunes, 20 de septiembre de 2010

NUEVA ACTIVIDAD PARA QUIEN LA QUIERA HACER,
UNA NARRATIVA ENTRE 1 Y 2 CUARTILLAS, ESCRITA EN PRIMERA PERSONA, CON SOLO 2 PERSONAJES, LA HISTORIA DEBE TENER, UN PLANTEAMIENTO UN DESARROLLO Y UN DESENLACE, CADA UNA DE ESTAS PARTES CLARAMENTE DEFINIDAS, DEBE SER DE GENERO POLICÍACO.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Ella


Él escuchó por las noches la lluvia caer sobre tu fija mirada, mientras tú implorabas con llanto que te soltaran de las ataduras invisibles de la esclavitud voluntaria.
Te sonrió con los ojos de amor que siempre le caracterizaron, escuchó tu voz; preguntó por tu nombre, le temblaron las piernas con el solo hecho de observar en tus labios el sonido de tu voz. Le devolviste la sonrisa con un apretón de manos y, el tiempo fluyó como mil años alrededor de ustedes.
Al día siguiente fuiste para donde se encontraba; lo saludaste, él no pudo más que simplemente reírse de los nervios. Ella los miró con tanto coraje que al momento de su saludo se levantó repentinamente y se apartó de ustedes; su llanto no tardó en correr. Le dijiste que fueran por un helado, él aceptó cordialmente y tú, sencillamente, te sonrojaste. Al llegar a la heladería preguntó por tu sabor preferido, le contestaste que de Fresa estaba bien, al momento de entregárselos él se quedó sin palabras. Caminaron lentamente por el boulevard de las rosas admirando la belleza de todas esas flores que brillaban en tus pupilas, tomó tu mano; cuando él lo hizo no pudiste contenerte, lo miraste fijamente a los ojos y dijiste un te quiero… se abrazaron, y el tiempo parecía infinito entre pétalos desvaneciéndose por sus dedos. Siguieron su rumbo y llegaron a un parque; la fuente al centro, las palomas pasando por la gente, el globero postrado en una banca y, ustedes  sentados a lo lejos. Se miraron; él acarició tu tersa mejilla, serraste los ojos y suspiraste lentamente; los abriste, le sonreíste.
Pasó el tiempo… el atardecer comenzó a caer; el paisaje se tornó naranja, las hojas de los árboles cayendo a su alrededor; Tú te encontrabas recargada sobre su hombro, él te abrazaba y ambos observaban la caída del sol. Esos momentos tan eternos, tan valiosos que perduraron.
Llegó la mañana y como niños amanecieron abrazados, una pequeña manta de hojas secas los cubría; Él te despertó con un beso y como cuento de hadas le correspondiste el obsequio. Ella pasó en su bicicleta roja frente a ustedes; los miró con tanto odio que ni el mismo Satanás contempla en su morada, ustedes la vieron y le mostraron una encantadora sonrisa. Era tiempo de irse a sus hogares, Tú llegaste como un soplo de vida a su realidad, Él… sin pensar, te lo entregó todo.
La noche llegó nuevamente; Él con la cabeza agachada y con dolor en sus ojos, te miró; al instante moriste en llanto, no paraban de brotar las lágrimas en tus ojos, sin pensar, sin decir, juró que te amaba y que prometía volver antes del atardecer… Tú corriste gritando que se alejara de tu vida, preguntaste en voz enardecida el porqué lo hacía; sostuvo la mirada en llanto y te dijo que no era su mentira, que él te amaba y te quería y que nunca permitiría tanto daño en tu vida. Corrió a abrazarte, tú no lo soltaste entre llantos y caídas, entre besos y carias tu le pediste el perdón, él te respondió pidiéndote perdón… Sin más en sus anhelos, le decías gratos afectos. Ella no podía creer lo que manifestó el poder del amor.
EN BUENA ONDA, SI NO QUIEREN ESTAR EN EL BLOG NO LO HAGAN POR COMPROMISO, SI DE PLANO SU HORARIO ES TAN APRETADO, QUE NO LES DA TIEMPO DE HACER LAS TAREAS SEMANALES, SOLO DÍGANLO, AQUÍ NADIE ESTA A LA FUERZA. SIN MAS POR EL MOMENTO, AHÍ SE VEN, SÍ ALGUIEN AUN TIENE POR AHÍ SU ENTRADA DE ESTA ACTIVIDAD NO DUDEN EN SUBIRLA Y CONSIDEREN LO QUE LES ACABO DE DECIR. GRACIAS

jueves, 9 de septiembre de 2010

otra nochE


La noche era demasiado fría para el delicado vestido que abrazaba tu cuerpo. Temblabas profusamente, con cada arrebato del invernal viento nocturno. De tu boca salía una delicada capa de vapor, evidencia de la baja temperatura.

El humo del cigarrillo de aquel extraño recargado sobre la farola llampo tu atención, vestido con una obscura gabardina y grisáceo sombrero, de dedicaba a humear tranquilamente.

Te detuviste frente a él y notaste que no sería un cliente normal. Acordado el intercambio entre capital y placer, lo llevaste hasta el discreto cinco letras en el que siempre te refugiabas. Ese lugar infestado hasta la cortina con humores podridos en cada rincón y que tantas veces te había visto llorar, gritar exclamar y mucho más. Una vez dentro de la placentera cueva de barato papel tapiz, la ropa fue innecesaria, era como cada noche desde hace casi 3 años, habías perdido ya esa sonrisa que tanta luz le daba a tu rostro. Caricia a caricia tu alma moría. Tu cuerpo respondía por la mera costumbre, el simple oficio, hacía mucho que habías olvidado que es el amor.

Aquel extraño prendió entonces de nuevo un cigarrillo. Más humo para el congestionado y casi agónico pulmón. El espejo en el techo, te reflejaba la repugnante imagen, un extraño humeando con su tabaco, con rostro inerte, inhalando, exhalando, todo provocándote un incómodo sentimiento de vacío, que consumía lentamente tu alma como al cigarrillo de aquel sujeto a tu lado. Tu cabeza daba vueltas cruelmente, torbellinos mentales, que consumen y consumen todos los días, silenciosos asesinos de sueños y sentimientos, eras ya solo un cuerpo vacío, que buscaba como seguir respirando cuando saliera el sol de nuevo. Ya no valías como humano, porque no te considerabas humana, todo regresaba a atormentarte en esos pequeños momentos de depresión, El coraje por la muerte de tu padre, la horrible vida sufriendo el alcoholismo de tu madre, la difícil vida en las obscuras calles olvidadas de la ciudad más grande del mundo.

En ese enorme torbellino de ideas tu cabeza se centró de nuevo, al mirar a tu costado viste el humo correr de nuevo, ahora un poco más cerca de tu cara, era aquel tipo ofreciéndote de su cigarro, con una sutil mueca lo rechazaste, resistiendo el asco de pensar que había saliva suya en ese tubo de papel y tabaco, el extraño sorprendido y humillado, mostro cara de indiferencia, al mismo tiempo que se levantaba y vestía.

La cama ya no era el lugar para ti, así que de un brinco ya estabas ya, de nuevo, envuelta en aquel delicado vestido rojo, que tanto marcaba tu aun escultural figura. Las deudas de habían pagado, cliente contento y dinero en el momento. Era solo otra noche para ti. La obscura gabardina estaba a tus pies, al mirarla, tu naturaleza amable te obligo a levantarla para él. El hombre extraño se sobresaltó al notar tu movimiento, intentando detenerte corrió hacia ti pero estaba ya casi en la puerta, notaste un extraño peso en la gabardina hasta que un tenue rayo de luz que se colaba por las cortinas la iluminó. Un mortal tubo de metal conectado a un dispositivo arranca vidas, cargado de mortales municiones, estaba resguardado en un bolcillo de aquella gabardina, al levantarla, el peso del metálico artículo fue víctima de la fuerza de gravedad y se disponía a caer al piso, cuando el cliente de esta noche corría hacia ti. Al chocar con el suelo, dicho artículo disparo por accidente su mortal carga de plomo. Era un macabro espectáculo, un desafortunado accidente, la alfombra manchada con un tono carmesí, de aquel líquido que nos da vida. Aquel extraño estaba ahora frente a ti, sabías que esta no sería una noche normal. Pero un policía muerto por dormir con una prostituta, eso es demasiado, incluso para ti.


domingo, 5 de septiembre de 2010

Caída libre

He ahí la puerta.
Hey, concéntrate, te estoy hablando. Mira la puerta.
Miras la puerta, me miras a mí.
De nuevo, has escrito esto antes, estoy plagiando tus palabras, estás tomando las llaves y las observas con las yemas de tus dedos. Lentamente. Las reconoces una a una. Escoges dos de entre el montón que se había formado cuando acumulaste las copias de un año entero de trabajo.
Sales. ¿O entras?. Tu vista periférica se torna en tedio cuando te das cuenta que son las mismas paredes, una y otra vez.
Tu trabajo en esa construcción llena de puertas ya no es suficiente. Ese hobbie de coleccionar una llave idéntica de cada una que has copiado para esa compañía ya no es suficiente.
Caminas en diagonal hacia la otra entrada. ¿O salida?.
Recorres la misma línea recta cargando un par de llaves en las manos por vez.
El montón pronto está en el suelo del elevador. Sí, date permiso, admira complacido. Eso es.

Ahora detente. ¿Qué harás?. Claro que no te atreves, así ha sido siempre. Vamos, vamos, no hables. Presionas "cero". Bajas. Qué lento se mueve todo cuando la expectativa te persigue.
Sí, aquí estamos. La misma puerta. Frente, me presumes un gran yunque y demás artilugios de herrería.
Te acercas. Brillan los ojos de todos quienes te miran desde las paredes de espejo de este improvisado sótano.
En un parpadeo ya has forjado la mitad de las llaves. Tres minutos. Es una esfera más pequeña de lo que esperabas. ¿Pesa suficiente?
Espera. Tú no eres así. Sólo te veo subir. Subes y subes, ya son 89 escalones hasta la ventana. La respiración se te ha agitado lo suficiente como para merecer ser descrita en esta línea.
No asomas la cabeza pero sí las manos. Extiendes esa concisa esfera. Brillante esfera.
Sexto piso. Los escalones son casi perfectos, el arquitecto debió esforzarse en ellos.
Disculpa, te pondré atención. Vuelve a hacer eso. Exacto.
Adelantas las manos todo lo que su extensión permite. Abres los dedos, les quitas la fuerza. Han pasado 16 segundos aproximadamente. Tan rápido como permite el medio oxigenado escuchas un grito agudo, un grito metálico y sonríes, sonríes conmigo.


Actividad III

Hola, hola jovenzuelos y señorinas mononas :)
Soy la elegida para poner la nueva actividad y pensando en el autor favorito de mi madre y gracias al cuál llevo un nombre con bastante significado, decidí poner las siguientes restricciones para un cuento escrito por ustedes:

- Escrito en segunda persona
- No hay restricción de tiempo
- Dos cuartillas máximo
- De dos a cuatro personajes
Es todo :)
Muchas gracias por sus contribuciones hasta ahorita, disculpen si no las comento todas pero créanme que hay mucho que aprender unos de otros.
Suerte!

sábado, 4 de septiembre de 2010

Estas memorias de un cajón
escondidas bajo los pies
pretendiendo para tu bufón
que el mundo está al revés...

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Aún existe esta sensación
que no me deja ser muy cortés
donde la comercializacíón
no fluye con los eslabones


ahh muy muy malo jaja.. bueno.. saludos :)