domingo, 14 de noviembre de 2010
Promesa
Yo, con mis ya ausentes fuerzas, corría detrás suyo procurando todo, menos alcanzarles.
Vi cómo entraron a ese antiguo edificio colonial y me dispuse a respirar antes de tomar el radio y decir aliviado -403 de la calle Estío-.
Me senté en la acera sintiéndome inadvertido y dispuse de un cigarrillo barato en mi boca.
Hasta entonces noté el frío que circundaba en esos tiempos.
Inhalé por última vez el humo del cilindro y escuché los barridos característicos de las patrullas, esos sonidos que sólo son capaces de producir la justicia falsa y la extorsión. Sonreí con cinismo.
Me limitaba a mirar desde mi traje empolvado cómo ambos chicos salieron manos en alto clamando inocencia mientras dieciséis uniformados apuntaban en quietud a las sudorosas frentes del par.
Eché un vistazo hacia esquinas aún más inmóviles. Cruzaron mi mirada "Primavera" y "Greenwich". No alcanzaba a ver la perpendicular que respalda mi sombra.
Uno de los adolescentes gritaba nombres y frases irrelevantes y yo me dispuse satisfecho a emprender retirada, pero su voz temblorosa llamó mi atención cuando profirió un "TÚ" fatigado y acusador.
Giré en redondo para verlo a la cara pues había roto mi sensación de sereno verdugo anónimo. Un dedo suyo me apuntaba dictando sentencia.
Ni siquiera noté el nerviosismo que me recorría hasta que las armas, tan quietas antes, imitaron el dedo del muchacho, todas a destiempo como niños que trabajan un problema de aritmética a diferente ritmo.
Sentí haber secado con mi piel las acusadoras frentes que hacían marco a treinta y seis ojos cristalinos y aparentemente incapacitados para parpadear. Sentí cada poro dilatado secretando gotas de pavor.
En un momento inesperado tomé la nueve milímetros que escondía en la bolsa interior de mi abrigo. Aún tenía restos de la pólvora media hora antes detonada. Con mis dedos reconocí la textura del botín: dos suculentos diamantes rojos que había prometido regalarte antes que murieras, Charlotte. Repetí en mi mente con voz heroíca - 403 de la calle Estío, están dentro, visten pana. Los sigo desde la esquina de la joyería-.
Parpadeos sincronizados: alivio esporádico e inútil. Alineación de mirillas y saliva espesa. Municiones veloces una tras otra y tú, Charlotte, tú en la superficie de estas piedras rojas como la esquina de Otoño con Estío.
viernes, 29 de octubre de 2010
el llamadO
Era otra noche patrullando, la ciudad sonaba a silencio y la lluvia no paraba. Tenía 2 meses siguiéndole la pista a ese maldito pervertido, todos me decían que era una locura, como Magnum Bates sería un asesino, ese mojigato hijo de perra que dona mil dólares a la iglesia cada mes, pero yo sabía su secreto, Dios me lo había dicho, el señor Bates era un demonio con piel humana. No se cómo Dios me eligió para cumplir esta misión, pero mi trabajo es cumplir el mandato divino, no cuestionarlo, Magnum Bates debe morir.
Eran ya las 3 de la mañana y veo a Bates salir de un callejón entre Barkley y Second av. Lo sigo a distancia observándolo desde el auto, él no sospecha que alguien le esté siguiendo los pasos. Enciende un cigarrillo sacándolo de su cigarrera de oro, estos demonios sí que saben vivir. Después de varias cuadras finalmente se mete a otro callejón y decido seguir a pie.
Salgo de mi viejo auto sosteniendo a la vieja Betty en mi mano, mi inseparable revolver cal.45 que nunca me ha fallado en esta constante lucha. Al entrar al callejón veo a Bates, está de pie frente a mí, a unos 5 metros de distancia, es un callejón sin salida, ya lo tengo.
-¡Deja de seguirme Mahone!, maldito enfermo degenerado, consíguete un empleo maldita sea, ¡no fue suficiente para ti que te despidieran del maldito departamento de policía!- me dijo el maldito así que conteste:
-Calla, demonio. A mí no me engañan tus trucos, se bien que te envió el mismo Lucifer a hacer su malvada obra, pero yo te detendré- el muy cobarde tenía la mirada perdida del pánico que sentía, el sudor le escurria por el rostro cual cerdo en matadero, le temblaban las manos y cuando vio mi revolver sentí como su garganta tragó saliva. Era su fin.
-Mahone- repitió- estas demente, yo no eh hecho nada, baja el arma, podemos hablarlo, conozco el psicólogo que tiene tu caso, podemos ayudarte, sólo baja el arma y regresa al instituto, Marie tu esposa, la recuerdas, está preocupada por ti, y el pequeño Marky necesita a su padre, no hagas una estupidez.
Al escuchar esto baje el arma, mi esposa Marie, como la extrañaba, no había sido lo mismo con ella desde que le dije sobre mis visiones, sobre la misión que Dios me había encomendado, me había tachado de loco y casi me corre de la casa. Habían sido tiempos difíciles, después de meterme al instituto para que analizaran que estaba mal en mi cerebro, todo había cambiado, ¿será acaso este el precio que debo de pagar por servirle al Señor?
Bates se acercó a mí, lentamente no dejaba de mirar el arma, a pasos lentos e inseguros llego hasta donde yo estaba. Y dijo.
-Necesitas ayuda Mahone, no debiste dejar el instituto.
Por un segundo recobre la conciencia, le dije que lo sentía comencé a llorar como maldito bebe recién nacido, el hombre sólo se preocupaba porque no fuera a levantar de nuevo el arma. Mi familia, mi trabajo, mi futuro, todo se había derrumbado en tan poco tiempo… o acaso sería… Si debe ser, ¡es otra trampa! La psicosis se apodera de mi mente de nuevo, mis ojos exhalan odio y castigo, Bates me ve con tal pavor que sólo alcanza a expirar un tímido grito antes de ver de cerca mi revolver, justo en medio de sus ojos.
PAAAAAAW
lunes, 20 de septiembre de 2010
domingo, 12 de septiembre de 2010
Ella
jueves, 9 de septiembre de 2010
otra nochE
La noche era demasiado fría para el delicado vestido que abrazaba tu cuerpo. Temblabas profusamente, con cada arrebato del invernal viento nocturno. De tu boca salía una delicada capa de vapor, evidencia de la baja temperatura.
El humo del cigarrillo de aquel extraño recargado sobre la farola llampo tu atención, vestido con una obscura gabardina y grisáceo sombrero, de dedicaba a humear tranquilamente.
Te detuviste frente a él y notaste que no sería un cliente normal. Acordado el intercambio entre capital y placer, lo llevaste hasta el discreto cinco letras en el que siempre te refugiabas. Ese lugar infestado hasta la cortina con humores podridos en cada rincón y que tantas veces te había visto llorar, gritar exclamar y mucho más. Una vez dentro de la placentera cueva de barato papel tapiz, la ropa fue innecesaria, era como cada noche desde hace casi 3 años, habías perdido ya esa sonrisa que tanta luz le daba a tu rostro. Caricia a caricia tu alma moría. Tu cuerpo respondía por la mera costumbre, el simple oficio, hacía mucho que habías olvidado que es el amor.
Aquel extraño prendió entonces de nuevo un cigarrillo. Más humo para el congestionado y casi agónico pulmón. El espejo en el techo, te reflejaba la repugnante imagen, un extraño humeando con su tabaco, con rostro inerte, inhalando, exhalando, todo provocándote un incómodo sentimiento de vacío, que consumía lentamente tu alma como al cigarrillo de aquel sujeto a tu lado. Tu cabeza daba vueltas cruelmente, torbellinos mentales, que consumen y consumen todos los días, silenciosos asesinos de sueños y sentimientos, eras ya solo un cuerpo vacío, que buscaba como seguir respirando cuando saliera el sol de nuevo. Ya no valías como humano, porque no te considerabas humana, todo regresaba a atormentarte en esos pequeños momentos de depresión, El coraje por la muerte de tu padre, la horrible vida sufriendo el alcoholismo de tu madre, la difícil vida en las obscuras calles olvidadas de la ciudad más grande del mundo.
En ese enorme torbellino de ideas tu cabeza se centró de nuevo, al mirar a tu costado viste el humo correr de nuevo, ahora un poco más cerca de tu cara, era aquel tipo ofreciéndote de su cigarro, con una sutil mueca lo rechazaste, resistiendo el asco de pensar que había saliva suya en ese tubo de papel y tabaco, el extraño sorprendido y humillado, mostro cara de indiferencia, al mismo tiempo que se levantaba y vestía.
La cama ya no era el lugar para ti, así que de un brinco ya estabas ya, de nuevo, envuelta en aquel delicado vestido rojo, que tanto marcaba tu aun escultural figura. Las deudas de habían pagado, cliente contento y dinero en el momento. Era solo otra noche para ti. La obscura gabardina estaba a tus pies, al mirarla, tu naturaleza amable te obligo a levantarla para él. El hombre extraño se sobresaltó al notar tu movimiento, intentando detenerte corrió hacia ti pero estaba ya casi en la puerta, notaste un extraño peso en la gabardina hasta que un tenue rayo de luz que se colaba por las cortinas la iluminó. Un mortal tubo de metal conectado a un dispositivo arranca vidas, cargado de mortales municiones, estaba resguardado en un bolcillo de aquella gabardina, al levantarla, el peso del metálico artículo fue víctima de la fuerza de gravedad y se disponía a caer al piso, cuando el cliente de esta noche corría hacia ti. Al chocar con el suelo, dicho artículo disparo por accidente su mortal carga de plomo. Era un macabro espectáculo, un desafortunado accidente, la alfombra manchada con un tono carmesí, de aquel líquido que nos da vida. Aquel extraño estaba ahora frente a ti, sabías que esta no sería una noche normal. Pero un policía muerto por dormir con una prostituta, eso es demasiado, incluso para ti.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Caída libre
Actividad III
sábado, 4 de septiembre de 2010
miércoles, 1 de septiembre de 2010
lunes, 30 de agosto de 2010
fragmento
entre ajenas perversiones
bebiendo eterna devoción
y notas un tanto regulares
sábado, 28 de agosto de 2010
Untitled
distorsionando realidades
creas confusión a mi razón
como las viejas ilusiones
perdón por la demora... no tenía ratitos libres hasta ahorita
yyyyy pues no es muy bueno jemm...
poema 1
enfrento a esa pesades
mientras tanto este corazón
continuara siendo como es.
viernes, 27 de agosto de 2010
...Dolor...
Que provocan confusión,
Llora, desgarrando verdades
Que despedazan la razón
Y se oculta en maldades
Desangrando al corazón.
Diario
martes, 24 de agosto de 2010
NUEVA ACTIVIDAD
ESCRIBAN 1 VERSO CON LAS SIGUIENTES TERMINACIONES SILÁVICAS
ON
ES
ON
ES
DE NUEVE SÍLAVAS CADA LINEA
sábado, 21 de agosto de 2010
¿A que he de atormentar inútilmente mi corazón por él ?
Por que razón hay que mentir. Es simple y tan fácil decir la verdad y más aun no saber tomar las decisiones a tiempo... No solo afectan tu vida... Si no la de 3ros...
Que te haga feliz
Que la hagas feliz
Que sean felices
No es sarcasmo.. Es amor... Si el amor implica sacrificios implica a dos personas pero dejamos de ser 2 personas y te lo dije no se si sea la mas grande prueba de que en realidad te amo, pese a que me siento tan decepcionada y triste si eso es lo mejor para ti.. No hay mas que decir se feliz.... te dije que seguiré aquí, que no me iría.. y no es solo una promesa.. sino una convicción.. no seré la misma.. seré mejor.. Mejor de lo que hoy puedo ser...
Si decides regresar y llegas con heridas o de la forma en la que llegues de nuevo... aquí me encontraras , donde me dejaste... estaré preparada para lo que venga y lo que venga de ti.. te diré que tomes tiempo, que si ahora ya estas listo.. Tomare tu mano . pero ahora con mas precaución.. pude que te siga amando..Puede que te ame mas y tal vez te mienta y diga que no te amo.. y sabrás que te amo, pues solo protejo mi corazón...
P.D
Alma se puso a llorar...no se como consolarla, tengo la boca cosida y la lengua cercenada...
Alma no sabe que puedo leer su mente y que se que llora por el...
Pobre alma... cree que el amor le ha jugado sucio...
Ahora solo seré...
¿Estatua eterna del dolor o estatua enferma del deceso?
Y es que si no me dolieses, no me estaría retorciendo
Es mejor regresar a lo habitual.. colgarme esas alas plateadas y regresar a es mundo amorfo y etéreo que un día me dieron tranquilidad...
humor con sabor a derrota?
es posible, es posible....
A ti, Gracias
Edgar Gato

viernes, 20 de agosto de 2010
consumado es..
un día violentO

-¿Estás segura de que quieres hacer esto?
-Sí, muy segura
-No hay marcha atrás, si hacemos bien este trabajo, podremos iniciar una nueva vida, él ya no nos perseguirá, lo dijo muy claro, este es nuestro último trabajo.
La chica lo mira preocupada, pronto su gesto volvió a cambiar y se mostró más segura
-¡Hagámoslo!
Ambos se colocan sus pasamontañas y amartillan sus pistolas. Eran Luisa y Armando, eran dos ex policías que se habían involucrado en un terrible mal entendido con un poderoso narcotraficante y ahora estaban obligados a asaltar una caja de seguridad, de esas en las que la gente guarda sus ahorros, lo habían planeado bien, entrar, neutralizar, tomar y salir, sonaba fácil.
-¡Vamos!- Dijo Armando. Al escucharlo todo su equipo se movilizo, eran pocos pero efectivos, ya lo habían comprobado antes. Rodrigo, Gabo, y Lucas, todos unidos incidentalmente por extrañas coincidencias del destino. Uno a uno fueron saliendo de una Van color negro estacionada frente al edificio que estaban a punto de atracar.
Entraron por fin al edificio, Gabo golpeó a un par de guardias que cuidaban la puerta, mientras Rodrigo desarmaba a otros dos que resguardaban el mostrador, Lucas cubría la puerta mientras Armando y Luisa entraban.
Armando se acercó al mostrador, con mucha decisión saco su arma y la apunto a la cabeza de una empleada del lugar, ella del susto, sintió un frio y estremecedor impulso casi eléctrico recorriéndole todo el cuerpo, estaba muy nerviosa y se notaba en sus delicados ojos claros.
-Abra la caja 138-M
-¡Por favor, no me lastime!
-¡Cállate y hazlo!
La pobre chica tomo la llave que le ofrecía el brazo estirado de Armando y los condujo hasta la bóveda principal, todos los clientes (que no eran muchos) estaban boca abajo sobre el piso.
Ya en la bóveda Armando y Luisa observaban a la señorita buscando entre las muchas cajas de seguridad
-136, 137… aquí esta 138- Dijo casi con lagrimas en los ojos, mientras metía la diminuta llave y abría la caja, que parecía como un deposito de correo como de los edificios de departamentos, pero un poco mas estirada su longitud.
De la caja saco un portafolios negro, de piel, de esos que tienen seguritos en la tapa, que se desbloquean al meter una contraseña, Armando lo tomo con delicadeza mientras Luisa le daba un horrible jalón a la empleada para quitarla de su camino, fue entonces cuando Armando puso el maletín sobre una pequeña mesa que estaba cerca, introdujo la contraseña sobre el portafolios,
6 6 6, los seguros se abrieron, entonces lo contemplo, ahí estaba, todo el sacrificio, todas las muertes previas, tanta persecución, tanta porquería que habían enfrentado para llegar hasta aquí. Un extraño resplandor que era desprendido del maletín iluminaba la cara de Armando, que lo miraba abstraído de la realidad cuando una voz lo despertó de su sueño.
-¿Estamos contentos?- Le pregunto Gabo desde la puerta
-Si amigo estamos contentos.
-Perfecto – Gabo entonces trono los dedos como dando una señal, y Luisa, que estaba parada junto a Armando, saco su pistola, apuntándola directamente hacia la cabeza de Armando.
-¡Qué carajo!
-Perdiste viejo, el portafolios es mío.
-No seas imbécil, Luisa qué demonios haces, ¡¡¡este es nuestro boleto!!! Libertad Luisa, ¡No es por lo que hemos luchado todo este tiempo!
Una malévola mueca se dibujo en el rostro de Luisa, al tiempo que con la mano libre le quitaba el portafolio de su poder, volviéndolo a cerrar, y caminando hacia Gabo
-Qué triste tu caso en verdad Armando, caíste redondito, el JEFE sabia que eras el único que podía idear el plan para conseguir esa llave, Marruecos ¿lo recuerdas? Toda la operación para conseguir esa estúpida llave fue tu idea, nadie más lo podría haber logrado, por eso te eligió a ti. Yo fui solo la carnada jaja y vaya que mordiste ehh… no lo comprendes verdad, todo fue un plan armado especialmente para que nos dieras este maletín, fuiste solo un peón.
-¡Perra desgraciada!
-De nada sirve lo que quieras decir ahora, maldito fracasado. Demasiado inteligente para la CIA jaja, pues mira, no eres tan bueno después de todo, tu amigo Rodrigo, debe estar muerto en este momento, Lucas tenía instrucciones de matarlo cuando entráramos a la bóveda
-¡Alto maldita! – Se escuchó de pronto mientras el mencionado Rodrigo aparecía en la puerta, llegó de golpe, azotándose sobre la pared del pequeño cuarto, empuñando su arma con la mano derecha, mientras su brazo izquierdo colgaba sangrando, estaba herido, Luisa apunto entonces su arma hacia él, armando vio la oportunidad y saco su arma también, apuntándola a Gabo al tiempo que él hacía lo mismo hacia Armando.
-¿Qué es lo que paso Armando? – pregunto Rodrigo
- ya sabes, nunca confíes en una mujer, fue todo una trampa amigo, todo fue un engaño el JEFE sólo me utilizo, todo fue un juego – Diciendo esto al tiempo que lanzaba una despectiva mirada a Luisa y a Gabo
Rodrigo le apuntaba a Luisa y Luisa había cambiado y ahora apuntaba de nuevo a Armando, mientras que Gabo tenía en la mira a Rodrigo.
-¿Porqué siempre tienes que hacer las cosas más difíciles eh Armando, creo que solo te gusta fastidiarme – Dijo Luisa.
-Sí, creo que es eso, me encanta tu mirada cuando algo sale mal jajaja. En fin espero no les moleste, pero me quiero ir con un poco de estilo – Al decir esto, saco con su mano libre un cigarrillo y después un brillante encendedor de plata, el humo se elevaba lentamente, había un detector de humo que pronto sonaría, todos lo miraban sin entender, menos Rodrigo que sonreía con cierta ironía en la mirada
-Listo para morir amigo – Dijo mirando a Rodrigo.
-Siempre listo señor.
El humo siguió elevándose hasta alcanzar el detector de humo
-Muy bien, entonces
¡¡¡FUEGO!!!
Dedicado a Diana ChicaCool, ojala te sientas mejor :D
jueves, 19 de agosto de 2010
pobre
En alguna parte de este mundo que parece ser enorme, en donde se cuentan las más extrañas historias se encontraba un niño, parecía tener no más de 12 años y parecía no ser feliz.
Su mirada era distinta a la de otros niños, había visto cosas que le arrebataron la niñez, Axel como lo llamaban vivía en un barrio muy pobre, entre casas de lámina y personas que al verse en la miseria querían contaminar al resto de los habitantes de su desprecio hacia la vida que les había tocado.
-¡Axel hijo! Ven por favor, - ¿si mama? –necesito decirte algo tal vez no te agrade – ¡ya nada me puede asustar o disgustar mas después de ver a mi padre morir en manos de esos malditos!
- hijo por favor no metas a tu padre en esto, lo que necesito decirte es que tendrás que salir de la escuela y ayudarme a cuidar a tus hermanos -¿mama pero… por qué? –bueno he conseguido un empleo, no pagan mucho pero saldremos adelante poco a poco.
Axel era el hermano mayor de 4 niños más y su madre se encontraba sola y le era difícil mantener a tantos hijos, el padre de ellos fue asesinado, acto que el pequeño Axel tuvo que presenciar.
Un día se detuvo un momento a observar a su alrededor y se dio cuenta de que no le gustaba el lugar donde vivía ni la situación en la que se encontraba, quiso salir de ahí para ayudar a su familia a vivir en un lugar mejor.
-mamá, ya ha pasado medio año desde que Salí de la escuela y siento que aun no hemos avanzado
-hijo poco a poco, agradece que hemos tenido que comer – si lo sé y lo hago pero por favor déjame ayudarte, ya he enseñado a mis hermanos a limpiar la casa, a mariana la he enseñado a cocinar y no debes de preocuparte por que se queme, ya que en varias ocasiones cuando no te encuentras ella nos ha preparado la comida, y lo hace bien y le queda muy rica, mama, por favor déjame volver a estudiar pues Luis ya no es tan pequeño, sabe ir al baño solo y ayuda a mis hermanos a limpiar, tu puedes estar tranquila a la hora de ir al trabajo que yo estudiare y seré un doctor que curara a las personas y así no nos enfermaremos y tendré dinero para ayudarlos a ti y a mis hermanos.
La madre conmovida por las palabras de su hijo y los avances que había logrado con sus hermanos no pudo evitar echarse a llorar de felicidad y aceptó la propuesta de su hijo, aunque el miedo a dejar solos al resto de sus hijos invadía sus pensamientos.
La mujer se dispuso a organizar su tiempo de manera que no regresara tarde y pudiera seguir atendiendo a sus hijos a los cuales les explico la nueva organización que llevarían.
Una mañana la madre salió muy temprano a trabajar, encomendando a sus hijos a Dios, mas tarde Axel se levanto con muchas ganas de ir a la escuela, ganas que no desaparecieron por un largo tiempo.
Había días que no comía para ahorrarle comida a su familia, cuando sus zapatos se rompían no decía nada, seguía usándolos de la misma manera y había días que no usaba zapatos, los sustituía hábilmente por los botellas de refresco sostenidas por una cinta.
-¡parece que no hemos avanzado aun, pero al menos terminare pronto la secundaria y llegare a la preparatoria y por supuesto que acabare la universidad, seré un doctor como le prometí a mi mama!
Pasaron varios años, la madre de Axel fue avanzando de puesto en su empleo, obteniendo un mejor sueldo y mayor confianza en sus hijos los cuales gracias al Axel, habían aprendido mucho, incluso ya alcanzaba para que los otros niños pudieran estudiar.
Axel continuaba instruyendo a sus hermanos, los enseño a leer y a escribir y les enseño los peligros de la vida, a los cuales había tenido que enfrentarse.
Mucho tiempo en el transcurso en que avanzaba en sus estudios se encontró con personas que se burlaban de su apariencia. – ¡es un pobre! , ¡Es un vagabundo! , El no debería de estar aquí, no perteneces a este mundo.
-¡Déjenme en paz malditos! , ustedes tendrán dinero, ropa nueva, autos, entre otras cosas materiales, pero eso no les quita lo idiotas y lo débiles que son para enfrentar a la vida.
Burlas como esas lograba soportarlas, pero lo que lo hizo por momentos desviarse de su camino fueron las burlas de aquellas mujeres de las cuales llegaba a enamorarse.
Jajaja yo no ando con pobres, -me das asco pordiosero, lárgate, -contigo ni loca
Había días que Axel se enfurecía demasiado y a veces se deprimía, pero siempre llevo en la mente su principal objetivo, sacar a su familia adelante.
Su corazón que ya desde pequeño había experimentado sentimientos muy fuertes fue endureciéndose más y más al ver lo crueles que podían llegar a ser las personas, y llego a perder la esperanza de tener el amor de una mujer, en ocasiones pudo sostener relaciones pero siempre terminaron burlándose de él y utilizándolo.
Tiempo más tarde Axel logro terminar su carrera como médico a la edad de 25 años y rápidamente levanto un consultorio en aquel lugar donde vivía, donde las enfermedades y la pobreza abundaban.
Parecía por fin verse en Axel una sonrisa que demostraba felicidad y regocijo pero muy dentro en su corazón estaba ese vacío donde no había más que oscuridad.
-por fin he cumplido con lo que me propuse, logre sacar a mi familia adelante, logre evadir cada obstáculo al que me enfrenté y es increíble que en ningún momento me di tiempo para pensar en mi, siempre vi por los demás, y no digo que este mal pero, ¿acaso jamás podre ser completamente feliz? , ¿Jamás podre tener una bella compañera que me acompañe y ayude en los momentos difíciles? ¡Qué desperdicio de vida! Sé que a pesar de haber sido bueno, a nadie ni siquiera a Dios le habría gustado disponer de una vida sin disfrutarla.
¡Pero qué más da! Aun me queda tiempo, si mi vida fue un desperdicio, no permitiré que nadie más haga lo mismo, tal vez llegue hasta aquí para poder comprender esto y mostrarlo a los demás, tal vez un día pueda ser recompensado mi esfuerzo, ya que si pude llegar hasta aquí podre tener el paraíso que siempre he soñado pero tal vez en el fondo sigo siendo ese pobre, pobre de felicidad, amor y paz interna, pobre y nada más.
